ENTREVISTA AL RELIGIOSO CAMILO, ARNALDO PANGRAZZI
Durante el verano, estuvo en nuestra diócesis llevando a cabo diferentes iniciativas pastorales, el profesor en el Camillianum de Roma y religioso camilo, Arnaldo Pangrazzi, una de las más reconocidas figuras en la pastoral de la salud y experto en la ayuda a enfermos terminales y personas en duelo. Además, es autor de numerosos libros.
Un grupo de capellanes hospitalarios de nuestra diócesis pudo participar en un encuentro con el padre Arnaldo Pangrazzi, en el que se profundizó en aspectos relativos a temas como las necesidades espirituales de los enfermos en la fase terminal de la vida, la diferencia entre espiritualidad y tradición religiosa o la necesidad del perdón y las dificultades para darlo o recibirlo.
Por otro lado, el religioso camilo dirigió en la parroquia de San Jerónimo (Taco) una jornada de formación destinada, preferentemente, a profesionales y a agentes de pastoral de la salud. El tema abordado fue: “Vivir la vejez y acompañar a los ancianos”. Los asistentes pudieron compartir algunas reflexiones y trabajar en grupos sobre el “otoño” de la vida, el voluntariado, las reacciones ante la pérdida, miedos y esperanzas, etc.
En una entrevista concedida al departamento de comunicación de nuestra diócesis, Pangrazzi indicó que lo más importante en la dimensión sanante de la fe es estar presente. “Así lo hizo Jesús en innumerables ocasiones. Haciéndose presente, Jesús hace que el otro se libere de su duelo, de su aflicción. Es una dimensión transformadora que va desde la tristeza hasta la recuperación de la alegría. Es de alguna manera llevar a la práctica la sexta obra de misericordia corporal: Estuve enfermo y viniste a visitarme y la cuarta obra de misericordia espiritual: Consolar a los afligidos”.
En otro momento de la entrevista, Pangrazzi expresó que no hay que absolutizar a la salud como bien más importante. “Yo diría que el bien más importante es la paz. Por eso cuando Jesús resucita brinda el don de la paz. Hay personas que no tienen salud física, pero están en paz, transmiten serenidad. Por el contrario, hay personas que teniendo una salud de hierro, por dentro están vacías. La paz es un bien transversal a las culturas y a las religiones”.
Una de las estrategias pastorales que este religioso camilo ha adoptado desde hace tiempo y que le ha dado unos frutos excelentes, ha sido la animación de grupos de mutua ayuda en el duelo. “Empecé en Estados Unidos con estos grupos. Tenía uno con enfermos de cáncer, otro con viudos y viudas, otro con padres que habían perdido hijos, que tal vez éste sea el dolor más grande, y otro con familiares de suicidados. En estos encuentros se empieza poco a poco, con paciencia. En el sur de Italia, en la actualidad, hay una decena de estos grupos. Es toda una red de sanación muy importante porque la Iglesia no solo se hace presente en el entierro, sino después de meses y de años, que es cuando aparece el dolor con mayor constancia”.