El portal de Internet www.infovaticana.com ha publicado una entrevista con el obispo Bernardo Álvarez. En ella, el prelado habla de su vocación, su vida como obispo, la situación de la Iglesia en España, la información sobre la Iglesia en los medios, etc.

P.- ¿Podría contarnos cómo surgió su vocación al sacerdocio? ¿Cómo pasa alguien de la escuela de aparejadores al seminario?

R.- La vocación tiene siempre una base que es la vida cristiana. Si una persona no cree en Jesucristo y tiene relación con Él difícilmente puede oír su llamada. Yo me crie en una familia cristiana, en un ambiente cristiano de un pueblo rural. Mis padres eran cristianos y me educaron en esa fe y yo frecuentaba la Iglesia. Fui monaguillo de pequeño y a los 14 años unos seminaristas que había en mi pueblo hicieron una reunión para hablarnos del seminario. A mí me entró el gusanillo y lo dije en casa. Quizá, en el fondo, era la novelería de ir fuera del pueblo.

Mi padre había muerto un año antes y mi madre me dijo que esperara y que terminara el bachillerato, no fuera que aquello se tratara de un devaneo de adolescente. Al terminar el Bachillerato Superior no me acordaba de la vocación ni nada y me matriculé en la Escuela de Aparejadores en la Universidad de La Laguna (Tenerife).

Con una fe bastante arraigada continué con mi vida cristiana y me incorporé a un grupo de jóvenes que hacíamos reuniones de formación. Íbamos a Misa los domingos, colaborábamos en las parroquias de los barrios más pobres, etc. También estuve colaborando en la Delegación Diocesana de vocaciones y fue reflexionando sobre el tema de la vocación, para explicarles a los niños y jóvenes de catequesis, cuando sentí que el Señor me estaba orientando por ahí.

 

Si desea leer la entrevista completa, haga clic aquí: infovaticana