
Cristóbal y María Jesús, asistieron el pasado sábado 15 de marzo al V Congreso de Educadores Católicos. Ellos son una de las familias promotoras de la Fundación Educatio Servanda en Tenerife. Esta es su experiencia.
¿Por qué viajar a Madrid para un Congreso?
Sin duda alguna porque vimos a Dios en este plan. Dios está en todas partes, pero hay ocasiones en las que te pide que “muevas ficha”, es decir, que dejes cosas por Él si de verdad crees que merece la pena hacer esa apuesta. Y las ofertas de educación para educadores católicos no abundan, dando por hecho que los adultos lo sabemos todo o quizás que debemos ser autodidactas.
Además, nos interesó muchísimo el tema de este año: “Educar la afectividad, educar en el Amor”. Y si teníamos alguna duda nos terminaron de convencer los ponentes: el obispo de San Sebastián, monseñor Munilla, el obispo de Getafe, monseñor López de Andújar, profesores y catedráticos de diferentes universidades, representantes de la Consejería de Educación, un crítico de cine… No nos pudimos resistir. Sentimos que aquellas personas estaban interesadas en ayudarnos en la difícil tarea de Educar y no podíamos perder la oportunidad de ser ayudados.
¿Quién es “educador”?
Todas las personas educamos y somos educadas de alguna manera, por la sociedad, por las personas que nos rodean, los medios de comunicación, etc. Pero pensamos que todo católico debe, además, comprometerse con la tarea de educar. Como bautizados somos: sacerdotes, profetas y reyes. Y tenemos el compromiso de hacer a los demás partícipes del Amor de Dios. Allí donde estemos, siendo lo que somos. No sólo los maestros o profesores, sino todos en general. Por eso a este Congreso fueron personas de diversas profesiones, desde políticos a amas de casa, personal del COF, laicos casados y solteros, consagrados sacerdotes y religiosos-as.
¿Por qué un matrimonio en un Congreso de Educadores Católicos?
¿Y por qué no? ¿Quién es educador por excelencia sino la propia familia? Esa que no está de moda pero que es la base del equilibrio de todo ser humano. Nosotros, como esposos, somos educadores el uno del otro continuamente y ambos de nuestros hijos. Creemos en Dios y eso necesitamos llevarlo a todas las áreas de nuestra vida, hemos encontrado la felicidad en sentirnos amados por el que por Amor nos ha creado y queremos esto para nuestros hijos. No podemos dejar esta misión a otros. Y una familia de cuatro o más hijos, haciendo la tarea del cole una tarde cualquiera, no se aleja demasiado de una escuela unitaria de un barrio periférico o un pueblo, por ejemplo.
¿Por qué el tema de la afectividad y el amor para este congreso?
Nosotros nos conocimos buscando a Dios, nos casamos porque creemos en Dios y hemos formado una familia donde Dios nos ha regalado cuatro hijos. Si alejamos nuestros ojos de Dios, toda nuestra historia carecería de sentido. En todo esto juega un importante papel nuestra afectividad y por ende nuestra sexualidad. “El amor humano debe ser reflejo del Amor de Dios” fue una idea que se dijo en varios momentos del congreso. La sociedad en la que vivimos y en la que están inmersos nuestros hijos es cada vez más compleja. Se aleja a los niños cada vez más y más pronto de la tutela de su familia, y eso nos preocupa muchísimo porque en determinados ámbitos nos sentimos perdidos. Educar es difícil, en los afectos más aún y cuando oímos la palabra sexo… qué pensar, cómo y cuándo empezar, ¿valdrá lo que nosotros le digamos? Hoy en día todo parece envuelto de sensualidad y ésta no entendida tal como la vemos nosotros, sino de modos muy diferentes.
¿Necesitan los educadores educarse?
Es fundamental. Nuestro mundo está cambiando mucho más rápido que en todos los siglos anteriores y desde todos los frentes nos dicen que tenemos que cambiar de forma de ver la vida, de educar. Ya no sirven los modelos anteriores de nuestros padres y abuelos, y todo está impregnado de relativismo. Por otro lado a nuestros niños y jóvenes los bombardean de información diferente y muchas veces contraria a lo que a nosotros nos gustaría que asumieran. Debemos hacer un mayor esfuerzo por conocer la información que circula por ahí. En cantidad, la información actualmente es la de mayores dimensiones en toda la historia de la humanidad.
Pero sobre todo porque no sirve sólo conocer, es más importante tener discernimiento para reconocer lo que nos hará crecer como personas de lo que no, reconocer a Dios dentro de todo lo que aprendemos para ser mejores y ayudar a los demás a serlo también. La Sabiduría. Sabemos que si nuestra forma de educar no es coherente no sirve, no convence a nadie y puede dar incluso resultados contrarios a lo que pretendemos.
La tarea de informarnos, formarnos, buscar el discernimiento… debe ser continua. Lo que gira a nuestro alrededor parece que cambia mucho, pero la esencia humana es la misma porque Dios es el mismo de ayer y de siempre.
¿Creen que es necesaria la realización de este tipo de eventos?
Dios suscita en su Iglesia múltiples carismas para que todos nos sintamos incluidos porque todos somos diferentes, aunque iguales en cuanto al Amor que nuestro Creador nos tiene. Como padres, vemos que, para querer a nuestros hijos, debemos reconocer sus diferencias. La mayor, necesita que le ayudemos con la tarea y que la animemos a hacer cada vez más cosas sola, las pequeñitas necesitan que les ayudemos a comer y a entender que no pueden hacer lo mismo que su hermana mayor. También Dios Padre nos da lo que necesitamos de forma concreta a cada uno. Para nosotros estas iniciativas son importantes y están dentro de la Iglesia. Sabiendo, claro está, que lo que hemos aprendido sólo puede sostenerse con la continua escucha de la Palabra y los sacramentos.
¿Con qué se quedan de esta experiencia, qué fue lo que más les impresionó?
Quizás quieres que te digamos con palabras textuales qué dudas se resolvieron o qué ponencia fue la más interesante o útil. Podríamos hacerlo, pero es mejor que cada uno lo mire en internet. Seguro que lo que a nosotros nos pareció fantástico, otros ya lo habían oído y no les gustó tanto. Lo que no está en Internet son nuestros sentimientos. La Fundación Educatio Servanda nos brindó la oportunidad de formarnos como educadores católicos, a pesar de no ser maestros ni profesores. Para bien nuestro, de nuestros hijos y de todo aquel que nos acompañe en el caminar de nuestras vidas. Nos sentimos allí como en un oasis donde coger fuerzas para volver a casa y seguir con la batalla. Pero esta vez con nuevas armas y sabiendo que en esta batalla no estamos solos, la Iglesia nos acompaña y lo seguirá haciendo.
El próximo martes 1 de abril, a las 18:30 h. en la Casa Diocesana Ntra. Sra. de Candelaria, la Fundación Educatio Servanda tendrá su primer encuentro informativo para todas las familias e interesados en la educación católica. Están todos invitados.