
“La fraternidad -escribe el purpurado- es una cualidad humana esencial , porque somos seres relacionales. Pero eso no hace que sea automática. En nuestro tiempo , como el Papa emérito Benedicto XVI ha señalado, la globalización nos acerca pero no nos hermana. La fraternidad ha sido ignorada o pisoteada en maneras infinitas a través de la historia e incluso hoy en día , como el mensaje de Año Nuevo deja muy claro”.
“En ámbito bíblico el primer crimen fue un fratricidio . Cada toma de una vida inocente – llámese aborto, asesinato, o eutanasia; llámese delincuencia o hambre o guerra – es, de hecho, un fratricidio ¿Cómo podemos dejar de reconocer que somos hermanos y hermanas , ya que todos tenemos un mismo Padre? ¿Cómo podemos dejar de reconocer que Jesucristo, el Hijo de Dios, es nuestro hermano ? Por su Cruz y Resurrección, reparó una humanidad rota y continuamente ofrece a todos la promesa de la salvación”.
En este mensaje el Santo Padre se pregunta por qué existe tal déficit de fraternidad en el mundo actual: ¿El egoísmo nos ciega a nuestra fraternidad fundamental? ¿El miedo y la competitividad han envenenado nuestra incomparable dignidad como hijos e hijas de Dios y ,por lo tanto, hermanos y hermanas entre sí ?”.
Pasando a analizar la fraternidad según el Mensaje del Papa, el cardenal Turkson, observa que Francisco cita a sus recientes predecesores para ampliar el significado y la relevancia de la fraternidad como fundamento y camino hacia la paz .Por ejemplo, Pablo VI hizo hincapié en el desarrollo integral, el beato Juan Pablo II llamó a la paz un bien común indivisible: o es de todos, o no lo es para ninguno y Benedicto XVI identificó la fraternidad como un requisito previo para la lucha contra la pobreza.
Tres días después de su elección, el Papa Francisco explicaba a los medios de comunicación porqué había elegido ese nombre: “Para mí -dijo entonces- Francisco de Asís, es el hombre de la pobreza , el hombre de la paz , el hombre que ama y protege la creación” y en su primer mensaje de Año Nuevo, el Santo Padre “habla de los pobres, de la paz, y de la creación , bajo el título inclusivo y significativo de fraternidad”.
Así, en los capítulos quinto y sexto el Mensaje, trata de cómo la economía puede aportar recursos concretos contra la pobreza y se afirma que las relaciones fraternales pueden expresarse en políticas sociales, en un estilo de vida más sobrio y , a nivel macro en “un replanteamiento oportuno de nuestros modelos de desarrollo económico” .
En el séptimo y el octavo se apuntan directrices para reducir y eliminar las guerras de todo tipo, así como la corrupción y el crimen organizado. La fraternidad vence la indiferencia con la que observamos las muchas guerras a una distancia segura y la tendencia a deshumanizar y demonizar al enemigo. Motiva la dura labor necesaria para alcanzar la no proliferación y el desarme, tanto de armas nucleares como químicas , no convencionales y no tripuladas, así como de armas de pequeño calibre. También se recuerda que, en ámbito social, la fraternidad se resiste a la corrupción, al crimen organizado y al tráfico de drogas , a la esclavitud , a la trata de personas y la prostitución, y a aquellas formas de “guerra” económica y financiera que destruyen vidas, familias y empresas.
El capítulo noveno plantea la necesidad urgente de preservar y cultivar la naturaleza como nuestro hogar terrenal y la fuente de todos los bienes materiales , ahora y para las generaciones futuras. En espíritu de fraternidad, tenemos que aprender cómo tratar el ambiente natural como un regalo de nuestro Creador, para disfrutarlo en común, con agradecimiento y justicia.
El cardenal concluye recordando la figura del “gran Nelson Mandela”, que durante los largos años de prisión resistió a la tentación de buscar venganza y salió de la cárcel con el mensaje supremo de la reconciliación. “Para conseguirla, la triste verdad del pasado tenía que ser descubierta y aceptada . Sólo sobre la base de la verdad y la reconciliación la mayoría de los sudafricanos podrían aspirar a una vida mejor. Con su ejemplo y liderazgo , Nelson Mandela facilitó la conversión de los corazones alejándolos del fratricidio. El Papa Francisco persigue día tras día la conversión de las mentes y los corazones…La fraternidad necesita ser descubierta, sentida, anunciada y testimoniada a través del amor . Otorgada como un regalo, solo el amor de Dios nos capacita para aceptar nuestra fraternidad y expresarla cada vez más plenamente”.
“Mientras nos preparamos para celebrar la Navidad intercambiando regalos entre amigos y parientes estaría bien hacer una pausa, como Jesús sugiere, cuando dice: “Si te acuerdas que tu hermano o hermana tiene algo contra ti, deja tu ofrenda delante del altar y vete; primero reconciliate con tu hermano o hermana, y después ven y presenta tu ofrenda “. Hoy los pobres, los excluidos, los que sufren en nuestras ciudades, en nuestros países, en nuestro mundo, tienen “algo en contra de nosotros” . Lo que tienen “en contra de nosotros ” es nuestra falta de respeto por aquello que más profundamente son y somos: hermanos y hermanas”.