“Hagamos memoria” es el lema para el presente curso pastoral 2026-2027. Un lema que nos invita a mirar retrospectivamente a la historia de nuestra Iglesia particular para dar gracias a Dios por el recorrido realizado.
En 2027 se cumplirán 150 años de uno de los acontecimientos que más decisivamente configuraron la historia contemporánea de la Iglesia en las islas occidentales de Canarias: el restablecimiento, en 1877, de la diócesis de San Cristóbal de La Laguna. Un momento histórico clave que supuso recuperar, entre otras cosas, la estabilidad de la vida episcopal y la continuidad de una porción del Pueblo de Dios llamada a vivir la plenitud del misterio de la Iglesia en un lugar concreto.
Por lo tanto, celebrar este 150 aniversario supondrá uno de los principales objetivos del presente curso pastoral.
En segundo lugar, nuestra diócesis está invitada a evaluar el Plan Diocesano de Pastoral “Vayan”. Iniciado en 2022, este PDP ha abordado cuatro aspectos básicos a lo largo del último cuatrienio: El primer anuncio, el acompañamiento, la formación y la presencia en la vida pública.
Además, durante este curso, nuestra Iglesia particular comenzará a prepararse para la Asamblea Eclesial del Sínodo. Un espacio comunitario para hacer memoria agradecida del camino sinodal recorrido y de su concreta implementación en la diócesis, y así seguir mirando al futuro con esperanza.
En último lugar, aunque será un aspecto transversal que impregnará el resto de objetivos, se irán confeccionando diferentes materiales e iniciativas para seguir ahondando en los mensajes que nos dejó el papa León XIV en su reciente visita al archipiélago. Estas propuestas se irán dando a conocer a lo largo del curso.
En definitiva, tal y como ha expresado el obispo Eloy Santiago, será un año con muchos desafíos que debemos comenzar todos con ilusión. “Lo más importante es que caminemos juntos con el deseo de evangelizar, de transmitir a los demás la alegría que nos da Jesucristo. Invito a todos los diocesanos a arrimar el hombro en esta viña del Señor porque todos somos necesarios y a todos nos llama Él a vivir esta corresponsabilidad que nos viene del bautismo”.