En la mañana del sábado día 21 tuvo lugar la reapertura del museo de arte sacro de la parroquia de Nuestra Señora de Los Remedios, en Los Llanos de Aridane. Este proyecto contó con la colaboración del Cabildo insular de La Palma, y ha supuesto la mejora de las instalaciones así como la ampliación de las mismas. 

En el acto estuvieron presentes el párroco Fernando Lorenzo Matías, el presidente del Cabildo, Anselmo Pestana Padrón, la alcaldesa de Los Llanos, Jesús María Armas, la consejera insular de Cultura, Maria Victoria Hernández, la concejala del mismo área, María Nieves Barroso.

En sus palabras, el párroco recordaba a su prececesor, Marino Sicilia, quien fuera el impulsor del museo parroquial que vio la luz en 1978. Igualmente agradeció a los trabajadores, a las instituciones públicas, etc.. Destacó la labor Jesús Pérez Morera y el de las restauradoras del Cabildo, Isabel Concepción e Isabel Santos, que realizaron la tarea de reorganizar el museo. Concluyó sus palabras haciendo referencia a la contribución que suponía iniciativas como ésta, que conservan el patrimonio y lo legan al futuro.

Por su parte, la alcaldesa expresó su alegría al ver concluido el proyecto. El presidente insular, en su intervención, subrayó la gran aportación que supone este museo para toda la isla y pone a la vista de todos el gran tesoro patrimonial del que dispone la isla

Para concluir, el historiador Pérez Morena procedió a explicar el museo, las piezas que alberga, así como su disposición. 

 

 

 

La actualización ha coincidido con una nueva revisión de la colección en el sentido de establecer un discurso dispositivo, darle contenido y darle un hilo conductor. De este modo se ha organizado 10 unidades temáticas como imaginería, platería, o textiles. La colección más importante reúne todas las piezas de origen americano que tiene un interés internacional ya que se encuentra representada piezas como por ejemplo yucatecas que han sido catalogadas como las únicas por el momento en España. También hay piezas de origen caraqueño, cubano, mexicano, o de Mérida del Yucatán y que de algún modo es reflejo de la geografía migratoria del palmero en América.

El hilo conductor es este museo es por tanto de tipo cultural, social, simbólico y litúrgico como la platería que se agrupan en esta temática que consta de banquete sagrado de la eucaristía, y el ajuar que compone la mesa del altar donde encontramos toda una serie de piezas como cálices, símbolos, emblemas, casi todas ellas realizadas en la Isla a partir del siglo XVI. También junto a ellas encontramos piezas litúrgicas de procedencia española y europea.

Asimismo, destacar que los textiles ocupan un importante puesto en la museografía, y a este tema hay dedicados dos conjuntos, uno que reúne prendas que conforman la indumentaria mariana que existía en el traje cortesano. Y en el cuarto de la seda hay una excelente representación del desarrollo del imperio textil desde el siglo XVII al XIX, de la diversa procedencia de estas telas preciosas labradas en las mejoras fábricas de sederías procedentes de Sevilla, Granada, Toledo, Valencia e incluso de León y Génova, en los casos de las sedas europeas. Y también hay sedas de origen persa.

La seda palmera ocupa un apartado especial donde durante el siglo XVIII y XIX las sedas que se fabricaban en la Isla y sobre todo en el valle de Aridane llegaron a ser el centro sedero más importante de toda Canarias.