La canonización equivalente, (del latín: equipollens canonizatio) también llamada canonización extraordinaria, es una
forma de canonización que acontece cuando el Papa reconoce y ordena el culto público y universal de un Siervo de Dios, sin haber pasado por el procedimiento ordinario de la canonización formal, porque la veneración al santo ha sido realizada desde antiguo y de forma continua por la Iglesia.
A diferencia de la canonización ordinaria, en el que es necesario todo el proceso canónico, en la canonización equivalente es suficiente la comprobación previa del:
- Culto público del Siervo de Dios llevado a cabo histórica e ininterrumpidamente.
- La fama de santidad e intercesión milagrosa.
- Sus virtudes heroicas o, en su caso, el martirio.
Tras lo anterior solamente basta una declaración pública del Papa donde se ordena la extensión del culto al santo a la Iglesia Universal. Fue Urbano VIII, en el siglo XVII, quien comenzó a realizar declaraciones pontificias de canonización a través de bulas papales, siendo los primeros santos canonizados Felipe Neri, Ignacio de Loyola y Francisco Javier. Numerosos siervos de Dios han sido declarados santos por este procedimiento.
Ahora el Papa Francisco lo usa para canonizar al Beato José de Anchieta, nuestro santo lagunero y misionero en Brasil.