OH DIOS INFINITO

Oh Dios infinito,

Por nos humanado,

Véoos tan chiquito

Que estoy espantado.

 

Estáis encerrado

En lugar estrecho

Porque en nuestro pecho

Queréis ser guardado.

 

Hame enamorado

Vuestra gracia y nombre,

Pues os come el hombre

De un solo bocado.

 

Pan y vino veo,

gusto pan y vino,

mas, sin desatino,

otra cosa creo.

Por eso peleo

 contra mi sentido,

 porque lo comido

 es Dios que no veo.

 

 Sólo en él empleo

 la fe, con que vivo:

 hágome captivo,

 sin ver lo que creo.

 

 D’este me proveo

 para mi camino:

 este pan divino

 harta mi deseo.