Virgen de Las Nieves,
Señora de La Palma,
Hija amada del Padre,
Madre del Hijo de Dios hecho hombre, Jesucristo,
Templo vivo del Espíritu Santo
que te inundó de su luz y de su fuerza,
Madre de todos nosotros.
De generación en generación
has ayudado a tus hijos
en los momentos difíciles de su historia:
incendios y volcanes,
inundaciones y sequías,
dolor y enfermedad.
En nuestros tiempos,
ante otros incendios, inundaciones y sequías,
intercede también por todos nosotros ante Dios:
por niños y jóvenes,
adultos y ancianos.
Que, como tú, escuchemos la Palabra de Dios
y nos dejemos conducir por el Espíritu,
estando junto al desvalido,
amando a la Iglesia,
luchando por un mundo mejor;
firmes en la fe, alegres en la esperanza y diligentes en el amor,
hasta que nos encontremos contigo
en la tierra nueva y en los cielos nuevos,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración compuesta en la Bajada de 2005 por D. Felipe Fernández García, XI Obispo Nivariense.