
2013 estuvo inmerso en la celebración del Año de la fe. En este marco algunas iniciativas formativas y celebrativas jalonaron estos días; en La Laguna se celebró un día penitencial con gran participación de personas. El Obispo en su clausura diocesana recordó que la fe produce alegría.
El curso estuvo marcado por el Plan Diocesano de pastoral. Se nos siguió invitando no solo a ser discípulos y misioneros, sino a ser discípulos misioneros de La Palabra de Dios. En este sentido, se creó el departamento de animación bíblica de la pastoral y se impulsó la lectura, meditación y vivencia de la Palabra.
En esta ocasión oramos por la paz realizando la Ruta de Candelaria. Cáritas cumplió sesenta años en la diócesis y lanzó un triste S.O.S ante los recortes sociales que traían precariedad a las personas y hacía imposible la viabilidad de algunos de sus proyectos. Manos Unidas celebró, por su parte, el 50 aniversario de su propuesta de ayuno voluntario.
El obispo inició su Visita Pastoral a las distintas comunidades parroquiales, comenzando por Fasnia, le siguió Güímar, Arafo, el Tanque…
2013 siguió siendo al año de la espera de la reapertura del templo Catedral, el cual cumplió cien años y ve su reapertura en el horizonte cercano. El templo parroquial de la Florida, por su parte, pasó de ser un proyecto a convert
irse en realidad.
Fue Año de Bajada en El Hierro y en La Gomera. La Señora de Guadalupe hubo de esperar a que entrara 2014 para retornar a su santuario. En Güímar se celebró la primera bajada lustral de Nuestra Señora del Socorro. Y las imágenes de Candelaria en Chipude y Los Remedios en los Llanos fueron coronadas canónicamente.
La Diócesis pasó a contar, en la ermita lagunera de S. Cristóbal con un lugar para la adoración eucarística permanente. Igualmente, secundando la iniciativa del Papa, compartimos la adoración eucarística mundial en oración por la paz. Por otro lado, también se impulsó la vivencia diocesana de la JMJ de Río con actos en las distintas islas.
En este tiempo se ordenó un nuevo presbítero y dos diáconos, también partieron a la Casa del Padre algunos de nuestros sacerdotes.
Fue, sin duda, el año que vivió la dimisión del Papa Benedicto – gran acto de fe y de amor a la iglesia, la calificó el prelado nivariense. El Cónclave nos trajo un papa del ‘fin del mundo’ Francisco, personaje del año para algunas publicaciones.
Fue el aniversario de algunos templos, el 225 del nacimiento de Fernando Estévez y el bicentenario del fallecimiento de Viera y Clavijo.
El departamento de comunicación mejoró su presencia digital y vio la luz nivariense digital
Ahora, cada nuevo año trae consigo la esperanza de un mundo mejor. En esta perspectiva, con el Papa pedimos a Dios, Padre de la humanidad, que nos conceda la concordia y la paz, para que se puedan cumplir las aspiraciones de una vida próspera y feliz para todos”
También en estas islas y mares, hemos de reconocer que “las redes de la Iglesia son frágiles, quizás remendada
s; la barca de la Iglesia no tiene la potencia de los grandes transatlánticos que surcan los océanos. Y, sin embargo, Dios quiere manifestarse precisamente a través de nuestros medios; medios pobres, porque es siempre Él quien actúa”.
“Ciertamente, es necesaria la tenacidad, el esfuerzo, el trabajo, la planificación, la organización, pero hay que saber ante todo que la fuerza de la Iglesia no reside en sí misma, sino que está escondida en las aguas profundas de Dios, en las que ella está llamada a echar las redes”.