La imagen de la Virgen de Candelaria se despide de Santa Cruz de Tenerife

La lluvia condicionó la celebración de la Eucaristía con la que en la noche de este viernes 19 de octubre, se despedía la imagen de la Virgen de Candelaria de la capital tinerfeña. Para tal ocasión, se había preparado el escenario de la Alameda del Duque de Santa Elena, pero minutos antes del momento de la comunión, el referido espacio al aire libre se llenaba de paraguas con los que guarecerse de una lluvia que cayó con gran intensidad.

La jornada comenzó como estaba prevista, a las 18:30 horas, con el traslado de la imagen de Nuestra Señora de la Candelaria a la Alameda del Duque de Santa Elena, desde la parroquia de Ntra. Sra. de la Concepción.

Posteriormente, comenzaba la celebración presidida por el obispo Bernardo Álvarez y concelebrada por numeroso clero. Uno de los momentos que despertó los aplausos de los asistentes fue la entrada de la imagen de la Patrona de Canarias en el escenario. La imagen de la Virgen luce para esta ocasión un manto violeta, color que es seña de identidad para el municipio de La Laguna.

En la celebración se interpretó la Misa a la Virgen de la Candelaria de Julio Navarro Grau a cargo del Coro, Orquesta Clásica y solistas dirigidos por Felipe Neri Gil Marrero.

El obispo en su homilía recalcó la idea de acoger a la Virgen María como Madre. “No es una mujer del pasado, sino que vive para siempre. Junto a su hijo, acompaña a la Iglesia con amor materno. Por eso, cuando a esta imagen de la Candelaria, nosotros le decimos ‘viva’, es a la madre de Dios a quien se lo decimos”. En este sentido, monseñor Álvarez incidió en una idea que ha venido predicando a lo largo de este mes de octubre, como ocurriera en la Bajada de la Virgen de Guadalupe, en La Gomera. “La Virgen María no es una imagen, sino que es la madre de Dios y madre nuestra que vela por nosotros desde el cielo. Nos acompaña a todos espiritualmente. Las imágenes nos sirven para acercarnos a María, para invocarla, unas veces con un título, otras veces con otro, pero siempre a quien invocamos es a la Virgen María”.

El prelado nivariense animó a los presentes en la celebración a que continúen realizando el gesto de poner en la urna que va junto a la sagrada imagen, los papeles con peticiones personales.  “Pidámosle a la madre de Dios dones como la fe, pero también dones para otras personas. Debemos ofrecerle y agradecerle a ella por tantas personas que nos han ayudado a afrontar la vida. Detrás de cada petición, hay una historia. Pongámonos en manos de María para que ella nos lleve a Dios en sus brazos. Ella es nuestra misionera porque nos enseña a ser verdaderos discípulos. Estamos invitados todos a salir como ella para comunicar a Jesús”, concluyó el obispo.

Terminada la celebración, debido a la persistente lluvia y la previsión meteorológica, la imagen de la Virgen de La Candelaria fue trasladada a la iglesia de La Concepción donde pernocta esta noche.

Aún no podemos confirmar la hora a la que saldrá mañana hacia la plaza de la Cruz del Señor. Informaremos de las novedades.

2018-10-19T23:42:46+00:00