Monseñor Damián Iguacen Borau, Obispo Emérito de la Diócesis Nivariense ha dedicado este año, su tradicional carta-felicitación por la Navidad, a la advocación de Nuestra Señora del Buen Conversar.

En ella, Iguacen recuerda que la primera oración litúrgica de cada mañana es: “Señor, ábreme los labios, y mi boca proclamará tu alabanza”. “Nuestros labios –indica-, están hechos para ‘bien decir’, no para ‘mal decir’. Santa María del buen conversar, ayúdanos a ser siempre amantes de la verdad y modelos del buen conversar”.