Atacaite, intentando dar una respuesta subsidiaria a una necesidad real e imperante que existe en nuestra
comunidad, acoge durante 2013 a 51 personas
Atacaite es un recurso para familias monomarentales que sufren cualquier tipo de exclusión y/o vulnerabilidad social. Desde este punto de partida, hemos creado un espacio de acogida y de cambio para las mujeres, que con sus hijos e hijas, no han tenido un lugar adecuado para vivir ni una fuente de apoyo sólida para proporcionárselo; siendo las dos problemáticas troncales que unifican a las señoras acogidas el no tener ingresos económicos suficientes y el carecer de fuentes de apoyo.
Pudiera parecer que resolveríamos la situación de las familias únicamente con una prestación económica o con un empleo. Pero desde este punto de vista nos hemos encontrado con el handicap de que las señoras que ingresan en Atacaite tienen dificultades significativas para acceder a un puesto de trabajo, porque en su mayoría no están cualificadas y porque tener niños y niñas les dificulta el acceso al mismo ya que carecen de apoyo familiar para dar cobertura a los y las menores mientras ellas trabajan; porque los horarios escolares son limitados y porque las plazas de guarderías son escasas para el nivel real de demanda; además de que los periodos vacacionales escolares dejan a las madres sin posibilidad de conciliar la vida laboral con la familiar, y el salario al que acceden con su cualificación no les permite proporcionar alternativas privadas de cuidado para sus hijos e hijas.
Sin embargo, seguramente lo que más pondera a la hora de establecer las causas más relevantes de su situación de gran vulnerabilidad es su trayectoria vital, carentes de modelos de marentalidad positiva, dificultades para autogestionarse emocionalmente, habilidades inadecuadas de relación, autoconcepto o autoestima desajustada, etc.
Desde esta realidad, en Atacaite hemos abordado cada situación familiar individualmente, mientras trabajamos con todas los ejes transversales que las identifican, intentando favorecer el poder del grupo en un escenario social cargado de dificultades.
Igual de importante en la intervención con las familias es recuperar lazos familiares que puedan ser positivos y crear nuevos puentes a redes formales e informales normalizadas. De ahí la importancia de que Atacaite mantenga sus puertas abiertas y se nutra del conjunto de la comunidad.
Denunciamos también la falta de apuesta y partidas presupuestarias a proyectos y medidas preventivas. Significativo es por un lado, que tras el cierre, por falta de apoyos económicos, de Chaxiraxi (centro de día para madres jóvenes con menores de hasta 3 años de Cáritas Diocesana de Tenerife), unidades familiares se queden sin intervención y terminen siendo derivadas a Atacaite; y por otro lado, señoras, sin ningún tipo de ingresos económicos y que cumpliendo los requisitos tienen tramitada una Prestación Canaria de Inserción (PCI), pero deben ingresar en Atacaite porque la administración competente está tardando casi un año en resolver los expedientes.
Por ello, podemos decir que en Atacaite, encontrándonos con las situaciones familiares socialmente más complejas y emocionalmente más duras; hemos construido durante 2013 un camino junto a estas señoras de objetivos concretos sobre su realidad. Esto nos ha llevado muchas veces a priorizar el empleo, otras la recuperación personal y otras la reconstrucción de lazos familiares que se habían roto y que eran una fuente válida de protección. Pero siguen siendo realidades imperantes, de señoras y niños y niñas que llegan al proyecto tras haber sufrido carencias significativas y daños muy difíciles de restaurar. Por lo que el abordaje tiene que ser tan complejo como la problemática y a veces necesita tiempo para resolverse, porque hay que comenzar por las estructuras más básicas. Pero lo que podemos reseñar es que, veintisiete menores este año han podido cubrir sus necesidades básicas en Atacaite, y veinticuatro señoras han generado un proceso de cambio a fin de construir una forma de vida diferente a las que les trajo al proyecto