El asilo de la tercera edad de la capital tinerfeña, gestionado por la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, ha pedido ayuda para reabrir el pabellón anexo al edificio principal, que ha tenido que cerrarse por el mal estado en el que se encuentra.

La consecuencia directa de este cierre es que más de 30 plazas se quedan sin poder ser atendidas. Por este motivo, las religiosas han tenido que suspender las nuevas acogidas y dejar pendientes las solicitudes existentes en la actualidad.

Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados han informado que existe una cuenta bancaria destinada al ingreso de donativos para reabrir el pabellón: 0075 0144 44 0602376295 (Banco Popular).

Este centro de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, atiende a aquellos mayores sin recursos desde hace ya 47 años.