Descendimiento del Cristo de La Laguna. “Llamados a pensar, sentir y actuar como él”

En la mañana de este jueves 9 de septiembre, han dado comienzo los actos religiosos con motivo de las Fiestas en honor al Santísimo Cristo de La Laguna. El obispo nivariense presidió la Eucaristía en el Real Santuario lagunero en la que se impusieron las medallas a tres nuevos esclavos: Francisco Javier Cruz, Luis Manuel Benítez y Cristo Manuel Perera.

Junto a monseñor Álvarez, concelebró el obispo de Monterano y auxiliar de Valencia, Javier Salinas, encargado de predicar este año en el día grande de las fiestas y en el solemne quinario que dará comenzó esta tarde, a las 19:30 horas, en el atrio del Real Santuario.

También participaron en la celebración el rector del Santuario, Víctor Álvarez; el esclavo mayor, Francisco José Doblas; el teniente General Jefe del Mando de Canarias, Ceuta y Melilla, Carlos Palacios; así como una representación de la corporación municipal, un nutrido grupo de esclavos del Cristo y miembros de hermandades y cofradías.

El prelado nivariense comenzó su homilía recordando que la celebración de esta jornada nos recuerda a cuando Cristo fue descendido de la cruz y puesto en manos de María, para luego ser llevado a la sepultura. “El final de ese acontecimiento ya lo conocemos. Cristo resucitó y vive para siempre. Por eso lo honramos y lo veneramos”.

Monseñor Álvarez explicó que este año se ha tenido que suprimir el gesto del “besapié” debido a las medidas de sanidad para evitar la propagación de la Covid-19. “Sin embargo, sí podemos, con el corazón, inclinarnos agradecidos ante Jesucristo porque, por él, ha venido la salvación al mundo”.

El obispo, en otro momento de su homilía, destacó que, en estas fiestas, lo que hacen los cristianos es ponerse a los pies de Cristo para pedirle que él actúe. “La salvación que Cristo nos ofrece es una salvación del alma. No nos olvidemos que los males que hay en el mundo provienen de los deseos del corazón. A veces, hay tormentas, terremotos, pandemias como la que estamos viviendo, pero todo eso es insignificante respecto a la maldad que producimos los seres humanos. El egoísmo, las guerras, los enfrentamientos, incluso en el ámbito de la propia familia…Hacer el bien, en cambio, viene determinado por la Palabra de Dios. Los que creemos en él, nos fiamos de su palabra e intentamos, aunque nos cueste, poner en práctica sus mandamientos”.

El prelado nivariense continuó su homilía haciendo referencia al mensaje que este año quiso compartir en el programa de las fiestas. “He querido resaltar la dimensión de que los cristianos estamos llamados, no solo a creer en Jesucristo, sino a pensar, sentir y actuar como él”. En este sentido, Álvarez añadió que, en su opinión, lo primero y más difícil es pensar como Cristo. “La conversión significa cambiar la mentalidad. Si no nos identificamos con el pensamiento de Cristo, no lo podemos poner en práctica. Por eso, debemos pedirle la gracia de sintonizar con su pensamiento. Solo así, nos sentiremos más motivados a sentir y a actuar como Cristo”.

Tras la homilía, se bendijeron e impusieron las medallas a los nuevos esclavos, Posteriormente, el obispo impartió la bendición final y se procedió a la tan esperada ceremonia del descendimiento del Cristo, momento en el que se empezaron a escuchar las salvas en honor a la venerada imagen.

En la tarde de este 9 de septiembre, a las 19:30 horas, en el atrio del Real Santuario, donde se colocará la imagen del Cristo, dará comienzo el solemne quinario. La celebración se podrá seguir en directo a través del canal de Youtube “Obispado de Tenerife”.

2021-09-09T13:46:22+00:00