El Cabildo entregó este viernes 18 el título de Hijo Ilustre de la Isla de Tenerife al deán de la catedral de La Laguna, Julián de Armas Rodríguez, por su defensa del patrimonio histórico durante la etapa en la que fue ecónomo de la diócesis, en la que apostó por la necesidad de poner en valor y abrir a la sociedad canaria los bienes muebles e inmuebles de la Iglesia.

El presidente del Cabildo, Carlos Alonso, destacó “el tesón e insistencia de Julián de Armas en el compromiso con la preservación de nuestro patrimonio”, como “la demostración de que el trabajo, la constancia y la voluntad son capaces de conseguir los mayores logros en beneficio de todos”.

Asimismo, recordó que sin su mediación ante los diferentes gobiernos de España y los ministerios y sin su trabajo, codo con codo, con el ayuntamiento y el Cabildo no se puede entender la rehabilitación de la Catedral de la Laguna. “Mientras con las manos levantaba la obra de la rehabilitación de la Catedral o luchaba para la conservación de determinado templo, con el corazón tenía más fuerzas para dedicarse a los seres humanos que más le necesitaban”, resaltó el presidente.

Al recibir el título, un emocionado Julián de Armas ofreció este reconocimiento del Cabildo a “tantas personas que han estado a mi lado, levantando piedras caídas o curando maderas enfermas”. No quiso olvidarse de todas aquellas personas que, “en las casas de acogida, en la catedral, en la parroquia de Los Remedios y en el empeño de recuperar el patrimonio han estado poniendo mano y corazón de forma generosa y solidaria”

Durante sus palabras, dijo que el patrimonio cultural es para cada comunidad, “memoria de su pasado, conciencia de su identidad y garantía de un fructuoso porvenir cultural y espiritual, ya que constituyen un documento excepcional de nuestra memoria histórica. Proteger el patrimonio histórico es proteger nuestra memoria colectiva”.