A pesar de que el tiempo meteorológico fue adverso, el tiempo de Dios siempre es perfecto. Por ello se pudieron reunir un grupo de 15 jóvenes para tener el primero de los retiros del curso. La parábola de los talentos fue el hilo conductor de este tiempo de oración, silencio y reflexión que culminó con la celebración de la eucaristía. Una jornada que, sin duda, no dejará de producir fruto. El próximo “A solas con Dios” será el 16 de noviembre.