¨Centinelas de la mañana¨, incertidumbre y curiosidad por descubrir tal proyecto y después de escuchar un testimonio de una compañera se me brindo la oportunidad de viajar a Barcelona y vivir la experiencia de ¨Una luz en la noche¨. Tras un gran madrugar y líos con el vuelo, por fin llegamos a Barcelona. Allí, miembros de centinelas nos acogieron, nos pusieron en situación y empezó la formación, en mi notaba el miedo, me asustaba lo que me esperaba más adelante tras eso y una cena por fin llego el momento, una chica se acerca al altar dice: ¨Voy a nombrar al equipo de calle¨ y mi corazón dio un vuelco, tenía la sensación de que mi nombre iba a salir en ese equipo, y efectivamente no se equivocaba. De repente dice: ¨Nasser¨,  mi reacción no fue otra sino adelante si me tocó aquí es por algún motivo. 

Salí hacia fuera con la seguridad de que todo saldría bien, lo más llamativo es que detienes a una persona en su momento de ocio, de diversión para hablarle de Jesús y decirle que le espera en la iglesia, vivo, y ellos te escuchaban y te prestaban atención, me lleve una gran sorpresa. Como experiencia personal es algo fascinante poder ser discípulo de Jesús y poder evangelizar a las personas de la calle y poder hablar de Él sin tapujos y sin ningún tipo de problema porque Él te daba esa fuerza.

No puedo estar más agradecido al Señor, pero también a este grupo que me ha permitido vivir una gran aventura además de dejarme abrir mi corazón y seguir conociendo a Jesús, porque no importa los kilómetros que recorras por El, siempre vale la pena.