El Concilio Vaticano II restauró el antiguo Orden de las Vírgenes que había desaparecido de la vida de la Iglesia con la aparición de nuevas formas de vida consagrada.

En 1991, el obispo emérito, D. Damián Iguacen instauró en la Diócesis Nivariense esta nueva forma de vida consagrada a Dios en medio del mundo. Este jueves 7 de abril, se celebra el XXV Aniversario.