El próximo martes día 10 de diciembre la Confederación CÁRITAS INTERNATIONALIS anunciará una Campaña contra el hambre en el mundo, apoyada por el Papa Francisco, con el eslogan:«Una sola familia humana, alimentos para todos”. Cáritas está trabajando en la puesta en marcha de la misma y la mayor parte de las Cáritas del mundo nos vamos a sumar a ella. En España, Cáritas junto con Manos Unidas, la presentaran el mismo día 10 de diciembre.
Es una campaña que quiere llamar la atención sobre la injusticia del hambre y la situación de tres cuartas partes de nuestros hermanos que no tienen cubierto el derecho a la alimentación. La campaña se centra en el aspecto fundamental de la seguridad alimentaria, desde la perspectiva de una sola familia humana trabajando por un mundo mejor, e inspirada por el evangelio que une a Cáritas y a las organizaciones de Iglesia que trabajamos en el ejercicio de la caridad y en la Cooperación al Desarrollo.
También nuestro obispo nos invita a sumarnos a esta campaña y a la «ola de oración mundial», un acto simbólico a nivel mundial para abrir los corazones, mentes y almas, a través de la oración, a la posibilidad de acabar con el hambre en el mundo; proponemos que este gesto se haga el mismo día 10 de diciembre a las 12 del mediodía, individual o colectivamente, recitando juntos esta oración, en la parroquia, comunidad, colegio, trabajo… en comunión con toda la comunidad eclesial.
La campaña tiene un recorrido amplio y duradero en el tiempo (desde diciembre de 2013 hasta mayo de 2015) por lo que la podremos trabajar aterrizándola en nuestra realidad diocesana (arciprestazgos, parroquias, proyectos, etc.). Aún se están desarrollando los materiales y las diferentes actividades adaptables para parroquias, colegios, y actividades varias. Se trata de hacer nuestra la campaña y coordinarla con el resto de actividades previstas a lo largo del año.
La campaña es una gran oportunidad para sensibilizar y dar otras alternativas de concebir la sociedad, el mundo y las relaciones internacionales, con la perspectiva de una Iglesia que está donde están los últimos.
