15.000 jóvenes vivieron el fin de año en Madrid de una manera diferente, participando en el encuentro europeo de Taizé que acogió la capital española. De nuestra diócesis, acudió a esta cita un amplio grupo de jóvenes pertenecientes al colegio de la Pureza de Los Realejos.
En la jornada de clausura, el hermano Alois quiso centrar su mensaje en la importancia de la paz. “Oremos por la paz y por la justicia, porque no existen una sin otra. No aceptemos situaciones de injusticia, ni cerca ni lejos de nosotros. Pero esforcémonos por luchar con un corazón reconciliado. No agreguemos odio a la violencia”.
Por otro lado, invitó a los peregrinos a adquirir “compromisos concretos por la paz” desde tres desafíos que son “mucho más que un imperativo moral”. “Asumiéndolos con seriedad, consagrándonos a ellos, nuestra propia vida puede encontrar un sentido”, recomendó.