Con la última reunión de la Comisión de Seguimiento de las obras de restauración y conservación de la imagen de la Virgen de Los Reyes, en Valverde, la patrona herreña volverá a estar al culto público.

En este sentido, el próximo domingo siete de abril, a las 11.30 horas, el obispo Bernardo Álvarez, presidirá los actos de reapertura del Santuario de la Dehesa, que también ha sido objeto de obras de mejora, con la imagen de Nuestra Señora de los Reyes ya restaurada.

El acto comenzará en el exterior del templo donde el arquitecto Javier Álvarez y el restaurador Rubén Sánchez, podrán exponer los pormenores tanto de las obras realizadas en el santuario, como del proceso llevado a cabo en la imagen de la Virgen. Posteriormente, el obispo presidirá la eucaristía.

La actuación en la Dehesa ha sido financiada por el Cabildo insular, mediante una subvención directa a la Diócesis. En cuanto a la de la imagen de la patrona herreña ha sido asumida por la Fundación Virgen de los Reyes.

Las obras que se han llevado a cabo en el Santuario de la Virgen de los Reyes se debieron al deterioro que presentaban las carpinterías, el pavimento exterior y los aseos. En este sentido, se ha mejorado el cuarto de peregrinos, se han adaptado los baños a las personas con movilidad reducida y se han impermeabilizado los techos.

En cuanto a la imagen, el grueso de los tratamientos puede resumirse en el reajuste mecánico de partes móviles, optimización de anclajes entre piezas y atributos, fijación de capa pictórica, limpieza y decapado selectivo de policromías, corrección de adhesiones, tratamientos preventivos de ataque biológico, retoques de color bien ajustados y protección de policromías.

La Comisión de Seguimiento de las obras de restauración y conservación de la imagen de la Virgen de Los Reyes ha estado compuesta por Miguel Ángel Navarro, delegado diocesano de Patrimonio; María Aránzazu Gutiérrez Ávila, inspectora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias; y Venancio Acosta, miembro de la Fundación Virgen de los Reyes.

María Aránzazu Gutiérrez ha destacado que, como herreña, ha sido un placer y una gran responsabilidad haber formado parte de la referida comisión.  “Los trabajos los he seguido desde el punto de vista técnico, ya que soy historiadora del arte, pero también desde el punto de vista sentimental, porque soy de esta tierra”. Gutiérrez añadió que el haber mantenido durante el proceso de restauración, la singularidad de la mirada de la “Madre Amada”, hará que los herreños se sientan satisfechos.  “Esa mirada tan importante para nosotros sigue existiendo. Destaco la labor del restaurador que en todo momento ha sido sensible con las sugerencias que se realizaban desde la comisión. El trabajo en conjunto ha sido muy bueno”.