Así relata un periodista de Diario de Avisos la vivencia de una de las misas de vísperas de este domingo en la Catedral y el templo lagunero de La Concepción. Se trata del primer fin de semana que en Tenerife y La Palma se celebra, con medidas sanitarias, el culto con presencia de fieles.
El padre Darwing Rivas habla con suave acento venezolano y dice en su homilía que hay que cuidarse y cuidar a los demás, y que dios también está entre quienes han estado luchando contra el coronavirus en primera línea, aunque no sean creyentes. “No se puede sesgar el mensaje. Son hombres y mujeres de buena voluntad que entregan su vida para salvar a los demás. Eso es grandioso”, nos cuenta. Han sido dos meses sin misa. Y la gente está contenta de volver.
Por otro lado, la misa en La Concepción es un poco más tarde y la puerta de la Calle Carrera está cerrada a cal y canto. Al otro lado, por la entrada de la Plaza del Dr. Olivera, también hay que pasar por los protocolos de higienización.