Soy Sara Hernández Ávila, delegada de la Asociación Diocesana de Scout Católicos de Tenerife. Desde los scouts católicos hemos intentado vivir esta situación tan complicada para todos afrontando la dificultad con alegría, como nos marca nuestra ley scout. Para ello, muchos grupos hemos mantenido el contacto con nuestros niños y jóvenes enviándoles algunos retos que realizar, así como actividades que hacer con la familia y, cómo no, reflexiones y oraciones.

Nuestra actividad se basa, en parte, en el contacto con la naturaleza y el servicio a nuestro entorno. Esto ha sido algo que no hemos podido llevar a cabo ahora mismo, aunque los monitores seguimos al servicio con los niños y jóvenes, además de con las diferentes funciones que derivan de nuestro voluntariado. A pesar de todo esto, intentamos que las actividades que llevamos a cabo de forma telemática con los niños y jóvenes estén cargadas de los valores que trabajamos a diario, poniendo valor a la naturaleza de la que no podemos ahora mismo disfrutar pero que se está recuperando de nuestro paso por ella para que podamos disfrutarla con mucho más respeto cuando salgamos de casa.

Los monitores de este movimiento seguimos llevando a cabo diferentes reuniones por medio de videollamadas en diferentes aplicaciones para poder mantener vivo el movimiento scout católico y seguir manteniendo la llama de todo lo que tenemos que aportarle a nuestro entorno.