«Sacerdotes al servicio de una Iglesia en camino» es el lema escogido este año para celebrar el Día del Seminario. La Iglesia celebra esta jornada el 19 de marzo, solemnidad de San José. En las comunidades autónomas en las que no es festivo, se celebra el domingo más cercano. En este caso, el 20 de marzo.
En el Seminario Diocesano de Tenerife, en la actualidad, hay ocho seminaristas mayores y seis menores. Además, dos diáconos continúan en etapa pastoral, acompañados por el Seminario, hasta que se ordenen presbíteros.
A lo largo de estos días, se ha ido acercando la campaña del Seminario a las diferentes comunidades parroquiales. Además, en diversos arciprestazgos está previsto que se celebren vigilias de oración por las vocaciones. El domingo 20 de marzo, a las 19:30 horas, la capilla del Seminario también acogerá una vigilia con el fin de orar para que el dueño de la mies, mande obreros a su mies.
Asimismo, los seminaristas se harán presentes en algunas iniciativas en las parroquias y podrán compartir su testimonio vocacional.
El obispo Nivariense, en su carta con motivo del Día del Seminario, hace hincapié en las “mediaciones”, a la hora de proponer y madurar la vocación. “Ciertamente, la vocación al sacerdocio es una llamada de Dios. Él es quien habla al corazón de cada uno. Pero, para hacerlo, se vale de diversas mediaciones que, directa o indirectamente, sirven de instrumento para hacer resonar esa llamada”. En este sentido, el prelado señala que la mejor mediación es la relación personal con Dios. “Por eso es necesario enseñar a orar a los jóvenes con la Palabra de Dios, poniendo en práctica los que nos dice el Concilio Vaticano II: “No olviden que debe acompañar la oración a la lectura de la Sagrada Escritura para que se entable diálogo entre Dios y el hombre; porque a Él hablamos cuando oramos, y a Él oímos cuando leemos las palabras divinas”.
Por su parte, el rector del Seminario, Domingo Navarro, ha indicado que celebrar este día es una oportunidad para recordar que el Seminario es tarea de todos. “Es importante que cada uno de nosotros colaboremos en las colectas de este día para el sostenimiento de esta institución formativa. Pero, sobre todo, es urgente que fiados del Señor, elevemos una oración sincera para que aquellos que son llamados a ser sacerdotes, den un paso al frente y digan: Aquí estoy Señor, porque me has llamado”.
Navarro añadió que, en estos tiempos, la Iglesia necesita sacerdotes que sean pastores y guías de la comunidad fraterna que es la Iglesia. “Estamos necesitados de sacerdotes que sean ministros de los sacramentos, que nos ofrezcan la Eucaristía, el perdón de los pecados. Sacerdotes que propongan el Evangelio. Sacerdotes al servicio, porque el sacerdocio solo puede entenderse desde el servicio, siendo el último de todos y el servidor de todos”.