RETIRO PREGÓN DE ADVIENTO

El obispo dirigió la mañana de este lluvioso sábado el retiro de comienzo de adviento, con el que quiso realizar un «pregón» de este tiempo «fuerte» en la liturgia de la Iglesia que se inicia con las vísperas de esta tarde. Álvarez dividió su intervención en dos momentos. 

En el primero, realizó propiamente el «pregón de adviento». ¿Cuál es el misterio, el aspecto de Jesucristo que la Iglesia nos recuerda en adviento?- se preguntó. «Su presencia permanente, peor oculta entre nosotros. De ahí que se nos iinvite a buscar y encontrar al que ya está»- subrayó. Pero su presencia es sacramental. «Lo conocemos pero nunca lo conocemos suficientemente” por eso es preciso despertar, estar alerta, viviendo una vida conforme a la voluntad de Dios. 

«Despertarse del sueño» señaló el prelado nivariense citando al apóstol Pablo. Salir, como nos invita el Plan Pastoral, convertirnos personal y pastoralmente. Cambiar la mentalidad – aseveró.

Esta primera parte concluyó con una cita del Cardenal Newman: «»¿Sabéis lo que significa esperar a un amigo, esperar que llegue y ver que tarda? ¿Sabéis lo que significa estar en ansia cuando una cosa podría ocurrir y no acaece, o estar a la espera de algún acontecimiento importante que os hace latir el corazón cuando os lo recuerdan y al que pensáis cada mañana desde que abrís los ojos? ¿Sabéis lo que es tener un amigo lejos, esperar sus noticias y preguntaros cada día qué estará haciendo en ese momento o si se encontrará bien?… Velar en espera de Cristo es un sentimiento que se parece a todos estos, en la medida en que los sentimientos de este mundo pueden ser semejantes a los del otro mundo».

El segundo momento sirvió para introducir en la adoración eucarística. Bernardo Álvarez invitó a meditar un texto de una homilía de adviento del papa Benedicto XVI en el que exhortaba: “anuncien a todos los pueblos. Dios viene, nuestro Salvador”. “Anunciar al mismo Dios en uno de sus rasgos esenciales y significativos: es el Dios que viene”.

La homilía desarrolla la llamada triple venida del Señor y concluye “comencemos este nuevo Adviento —tiempo que nos regala el Señor del tiempo— despertando en nuestros corazones la espera del Dios-que-viene y la esperanza de que su nombre sea santificado, de que venga su reino de justicia y de paz, y de que se haga su voluntad en la tierra como en el cielo”.

 

2016-11-26T12:24:00+00:00