El obispo presidió la mañana de este sábado el tradicional retiro de cuaresma en la Catedral. Álvarez se sirvió del mensaje del Papa Francisco para este tiempo de preparación de la Pascual, el cual está centrado, fundamentalmente, en la cuestión de la «indiferencia».

Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes: “Nosotros amemos al Señor porque Él nos amó primero”. Él (Dios) no es indiferente a nosotros. Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos. Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede- va señalando el mensaje del Obispo de Roma.

«Haz nuestro corazón semejante al tuyo» -oramos.