En este repaso por lo que ha sido el 2020 nos hubiese gustado no utilizar términos como coronavirus, covid 19, distanciamiento social, confinamiento…Pero ya saben ustedes que ningún ámbito de la vida ha escapado de las consecuencias de la pandemia.

En cualquier caso, nos disponemos a comenzar este 2021 llenos de fe y confianza en el porvenir que siempre nos depara Dios.

ENERO

En esta mirada al año que despedimos nos detenemos en primer lugar en el uno de enero. Ese día en La Palma se iniciaba un Año de Bajada de la Virgen de Las Nieves con el izado de la bandera de María en el morro que lleva su nombre, en las inmediaciones del Santuario Insular. Por aquel entonces, nada nos hacía pensar que esta lustral fecha se tendría que posponer debido a la pandemia.

FEBRERO

El dos de febrero el buen tiempo arropó la jornada de la solemnidad de la Presentación del Señor. Como saben ese día en la Villa Mariana de Candelaria, celebramos la fiesta litúrgica de la Patrona de Canarias.

El obispo Nivariense presidió la Eucaristía en una basílica repleta de fieles. Monseñor Álvarez, tomando como referencia el ejemplo evangélico de entrega de los ancianos Simeón y Ana, señaló la importancia de estar junto a nuestros mayores. “Aquellos que tanto han hecho por nosotros, que hasta emigraron para tener lo que hoy día tenemos, no los podemos descuidar”.

El prelado nivariense también estuvo presente el 7 de febrero en la presentación del cartel y del programa de los actos religiosos de la Bajada de la Virgen de las Nieves que tuvo lugar en la iglesia de El Salvador en la capital palmera.

Del mes de febrero también destacamos la participación diocesana en el Congreso de Laicos “Pueblo de Dios en Salida”. Diecisiete laicos, cuatro sacerdotes y el obispo se desplazaron a Madrid para participar en esta iniciativa junto a otras 2.000 personas provenientes de parroquias, movimientos, asociaciones y congregaciones que trabajan en el ámbito de las diócesis de toda España.

MARZO

Llegamos al mes de marzo, mes en el que se decretó en nuestro país el estado de alarma para hacer frente a la expansión del coronavirus. Desde nuestra diócesis también se tomaban una serie de medidas haciendo nuestras las indicaciones tanto de la Secretaría General de la Conferencia Episcopal, como de la Archidiócesis de Sevilla ya que estábamos a las puertas de las celebraciones de la Cuaresma y la Semana Santa. Unas disposiciones que a mitad de mes se actualizaban cuando nuestro país se tuvo que confinar.

La Iglesia Nivariense, queriendo colaborar por todos los medios a frenar el contagio, apelaba a la responsabilidad personal de los cristianos.

ABRIL

Desde que se impusiera el Estado de Alarma en nuestro país, debido a la elevada incidencia del Coronavirus-19, Cáritas Diocesana de Tenerife reforzó sus acciones de atención a los colectivos de mayor vulnerabilidad.

En este sentido, el proyecto de Unidades Móviles de Atención en Calle (UMAC) del Norte y Sur de Tenerife y de la isla de La Palma continuaron durante el mes de abril cubriendo las necesidades básicas del colectivo de personas en situación de sin hogar. Con la inestimable ayuda de algunas comunidades parroquiales, sacerdotes y personas voluntarias, se entregaron kits de higiene, alimentos, mantas y sacos de dormir, así como agua potable.