En la tarde del viernes 29 de abril tuvo lugar la renovación de los votos como Laica Misionera de la Caridad de
Elsa María Díaz González, en la parroquia de María Auxiliadora de Santa Cruz. Esta espiritualidad laical nace bajo el impulso de la Beata Teresa de Calcuta, cuyo carisma es el servicio a los más pobres.
En Tenerife solo has dos consagradas, entre ellas Elsa que realizó hace 5 años sus votos después del discernimiento oportuno.
En el blog de laicos misioneros de la caridad se explica que es muy fácil y sencillo comprender en que consiste nuestro carisma. Puede ser definido, sencillamente, con estas cuatro letras:
A M O R. Esta enseñanza dura toda la vida. Desde que se nace hasta el estado de razón, la cosa más grande que aprendemos es la forma como debemos amar. Amar es la precisa razón y dimensión de nuestra vida. Se aprende a amar a Dios más que a nadie y a nada. Cada día de nuestra vida nos encontramos en la escuela del amor, en donde aprendemos a amar a Dios y a amarnos los unos a los otros. Es esta una escuela, una escuela en curso, es una formación permanente, es la formación sobre el amor. Si aprendemos a amar, nuestra vida será, entonces, no solamente más feliz sino, también, más fructífera.
Tenemos el gran ejemplo de nuestra fundadora, Madre Teresa. Su vida fue una vida de amor. El amor no se
concreta a unas horas, es un compromiso de 24 horas sobre 24. El amor no se limita a una semana, es un asunto de toda la vida. El amor no esta reducido a ciertos lugares, a ciertos días o determinados países; el amor es eterno y universal. En qué nivel estamos lo podemos saber viendo como nos relacionamos con los demás.