En la tarde del pasado domingo del Buen Pastor,  un joven de nuestra Diócesis Nivariense, natural de El Pinar, en la Isla de El Hierro, Eloy José Quintero realizó su primera Profesión Temporal como monje benedictino, en el Monasterio de la Santísima Trinidad, en Santa Brígida, Gran Canaria. 

Éste ha sido su testimonio: «Profesar en la vida monástica es confirmar el bautismo que un día recibí y ser voz de la Iglesia en el silencio de los claustros. Es también dar gracias a Dios por todas las personas que han pasado por mi vida en mi etapa de formación. Es dar gracias al obispo de Tenerife por su disponibilidad y acompañamiento en el discernimiento y dar gracias al seminario de Tenerife por los ocho años de formación. Gracias a ellos soy hoy monje. Profesar es dar gracias a mi familia por su cercanía y aceptación. En definitiva, es dar gracias a Dios por su infinita misericordia. Es dar gracias a la comunidad por aceptarme y hacer realidad el plan de Dios en mi vida. Y al prior del monasterio por su acompañamiento, cercanía y por enseñarme a vivir el espíritu de San Benito que ha perdurado durante tantos siglos”.