Un saludo a todos, soy Flavio, párroco de San Andrés, en San Andrés; San José, en Isora; San Antonio Abad, en El Pinar y San Juan Bautista en La Restinga. Feliz Pascua.

Nos encontramos viviendo esta situación que nos sobrecoge y pareciera que nos ha robado todas las seguridades que teníamos. Pero no es así.

Es verdad, que nos impide desarrollar las actividades diarias como quisiéramos o estábamos acostumbrados. Sin embargo, esta situación nos interpela a ser creativos, para poder seguir viviendo en todas nuestras dimensiones, también en la dimensión de la fe.

Hemos de dar gracias por la abundancia de medios tecnológicos que nos permiten estar conectados, sentirnos acompañados, a pesar de la distancia. Y es así que ahora vivo mi ministerio sacerdotal: presente en la distancia.

Presente en la distancia: acompañando a los ancianos, enfermos o personas que están solas, a través de llamadas a ellos o a sus familiares; en la catequesis acompañando a través de los grupos de whatsapp con diferentes reflexiones y actividades; y en general, a toda la comunidad de los fieles, a través de tantos materiales que tenemos a nuestra disposición y podemos compartir.

Además, y en principalmente, acompañando desde la oración, los momentos del día en donde más juntos estamos como la familia de la fe. De ellos, subrayo dos momentos del día: a las 12, que rezamos en comunión el Ángelus, que nos avisan las campanas, y, a continuación, celebro la Eucaristía, horario que los fieles conocen y pueden unirse en la oración. Y, luego, al atardecer, con un rato de adoración al Santísimo, que comparto a través de las redes sociales y el whatsapp.

De esta manera estamos separado pero muy juntos en Jesús, que nos une en su comunión, y así que todos los creyentes y no creyentes, especialmente ofreciéndonos por aquellos que más dolor experimentan. Al Dios de la Vida le pido que os bendiga a todos y a cada uno.