El 27 de julio se presentó en la parroquia de Nuestra Señora del Pilar (Santa Cruz de Tenerife), la
restauración de su retablo mayor. El trabajo ha sido llevado a cabo por la empresa Estudio 5 Conservación y Restauración a lo largo de 2018 y 2019, y financiada por el Cabildo Insular de Tenerife. en el emotivo acto estuvieron presentes, junto a la comunidad, el obispo Bernardo Álvarez; el nuevo consejero insular de Patrimonio José Gregorio Martín; el párroco José María Rastrojo; el historiador Jonás Armas; y los restauradores Leticia Perera y Pablo Torres. La parte musical del acto estuvo a cargo del organista Carlos Ule.
La restauración ha sacado a la luz importantes y nuevos datos sobre esta significativa obra de la retablística insular.
El retablo fue un encargo del clérigo José Guillén Pirón (1697-1775), familiar del obispo Juan Francisco Guillén, natural de la provincia de Zaragoza, quien también levantó el templo a la advocación mariana de su especial devoción. El mismo, a través de la iconografía representada, muestra una estrecha relación con el donante y su procedencia. Esta idea será desarrollada en la presentación por el técnico del Servicio de Patrimonio Histórico del Cabido de Tenerife Jonás Armas Núñez.
La obra fue realizada entre 1770 y 1775, y está considerada el primer ejemplo conocido de retablo rococó en las Islas. Esto puede verse perfectamente en el delicado tallado de la profusa y elegante decoración, y especialmente en la introducción de las columnas de fuste estriado