El historiador Carlos Rodríguez Morales realizó la noche de este jueves el pregón de la Semana Santa de Aguere.
«La paradoja de un pregón como éste es que no resulta necesario- dijo-. Anunciar la Semana Santa a quienes saben que se acerca, se invita a vivirla a quienes ya cuentan con hacerlo, y suele elogiarse aquello que ya se admira y se aprecia». Por ello recurrió al testimonio de personas que vivieron en La Laguna y contribuyeron a forjar su alma, al tiempo que habló «de la ciudad misma que, al igual que tiene alma, tiene biografía: su propia historia»- señaló.
Para Rodríguez esta Semana Grande en la ciudad episcopal es hoy «el resultado de cinco siglos de aportaciones, transformaciones y pérdida», al tiempo que para comprender la devoción de sus vecinos por las formas solemnes y por los actos religiosos hay que «viajar en el tiempo y regresar a una ciudad en la que Dios no solo estaba en todas partes, sino presente en todo momento», ilustrando ésto con «la vida callada de muchas personas» que viven una religiosas sincera.
El pregonero finalizó su disertación en la que estuvo muy presente la aportación de las Cofradías a la Semana Santa, recordando que «la fraternidad es su primera misión».
El acto contó con la participación de la Banda de Música San Sebastián de Tejina y la violonchelista Silvia Díaz Parrilla, que interpretaron la obra Semana Santa de Aguere.También actuó la
Coral Polifónica Gaudium Cordis,
El presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías, Pedro López,entregó el pregonero la medalla de la JHC y el obispo Bernardo Álvarez tomó la palabra para finalizar el acto.