Con esta inquietud, la Delegación Diocesana de Apostolado Seglar organizó una Vigilia de Pentecostés centrada en
tres temas que ayudaron a orar, a hacer silencio, a invocar y recibir al Espíritu Santo. Iglesia Diocesana, Iglesia en España, Iglesia Universal; estas tres claves guiaron más de dos horas de Vigilia.
Los creyentes de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, revisamos el Plan Diocesano de Pastoral, la carta de navegación que ayuda nuestros proyectos y tareas pastorales; el medio que nos ayuda a no ir cada uno por libre; sino a caminar en una misma dirección.
La Delegación Diocesana de Apostolado Seglar, siguiendo la directriz de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (CEAS), tiene en el horizonte y presenta el lema Familia cristiana, apóstoles en el mundo. Los diferentes movimientos, grupos y asociaciones de Apostolado seglar, con un mismo espíritu oramos, siendo uno, para que el mundo crea.
Algunos hermanos en la fe en muchas partes del mundo sufren persecución, acoso, malos tratos y hasta la
muerte. Por todo ello nos sumamos a la especial solicitud del Santo Padre de orar por los cristianos perseguidos.
La oración por los hermanos perseguidos en diferentes países, el recuerdo de la figura de Óscar Romero, beatificado en América latina, himnos, salmos, la plegaria sencilla y certera a la Virgen, la gratitud de los nuevos movimientos, la presencia activa, contemplativa y transformadora en el mundo, entre cantos y fragmentos de la Palabra de Dios, sirvieron para orar.
Tras la Vigilia se celebró la Eucaristía, presidida por el Obispo y concelebrada por seis sacerdotes.
Finalmente el ágape fraterno cerró una jornada fraterna, larga e intensa.