Cuando todo está perdido narra la historia de un navegante que descubre una fuga en su barco después de haber colisionado con un contenedor que andaba a la deriva en mitad del Océano Índico. “Nuestro hombre” -la única denominación que encontramos en los créditos-, lejos de alarmarse, se muestra como un marinero sereno y resuelto que trabaja con esmero para evacuar el agua, reparar la grieta e intentar hacer funcionar de nuevo la radio mojada. Pero las condiciones atmosféricas no acompañan y la profecía del título parece ir cumpliéndose a lo largo de la película.  

Leer Crítica: Pantalla 90