En la mañana de este miércoles 18 de mayo se ha reanudado la formación permanente del clero con una sesión dividida en dos partes. La primera de ellas, guiada
por Eduardo Rodríguez, delegado de Nueva Evangelización, estuvo centrada en el tema: «Una pastoral de crecimiento y no de conservación». Rodríguez comenzó su disertación esbozando una radiografía del contexto actual de la Iglesia para luego aportar distintas líneas de acción encaminadas al crecimiento pastoral. En este sentido, planteó la importancia de recomenzar desde Cristo, el valor de estar unidos y ser corresponsables e hizo hincapié en el hecho de crecer en conciencia misionera.
Por su parte, Antonio Pérez, vicario general, se encargó de conducir la segunda parte de la formación a través del taller titulado: ¿Una misión programática o paradigmática? Pérez expuso a los presbíteros una imagen: una cepa en crecimiento, que precisa entrar en un taller, no de chapa y pintura sino de motor. Un sentimiento: Alegría. La dulce y confortadora alegría de evangelizar. Y, por último, una idea: A evangelizar se aprende evangelizando, enfatizando citando al obispo de Roma que «el hecho de ayudar a una sola persona a vivir mejor, ya justifica la entrega de mi vida».
El referido taller se planteó como una invitación a disponer el corazón para generar actitudes permanentes que favorezcan la «salida misionera».