La catedral se llenó la noche del sábado para acoger la Vigilia de oración por los refugiados y migrantes que había
impulsado varios departamentos diocesanos. El Obispo presidió este tiempo de oración y sensibilización sobre la realidad que están viviendo tantos miles de seres humanos en este tiempo.
El lema que guió la celebración invitaba a ponerse en lugar del otro y la otra. La Palabra, algunos gestos significativos, así como la propia ambientación del lugar ayudaron a vivir intensamente, junto al Señor, este tiempo de oración comunitaria.
Por otro lado, Cáritas diocesana ha habilitado un mail a dónde dirigirse para realizar cualquier consulta, ofrecimiento, etc. en relación a los refugiados: coordinacionrefugiados@caritastenerife.org.
Como nos ha recordado el obispo estos días: “Es cierto, no lo dudemos, «Es Cristo quien habla» y dice: «Lo que hicieron con el más humilde de mis hermanos, lo hicieron conmigo». Como dice el Salmo 94, «Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor y no endurezcáis vuestro corazón.
