«Beato José de Anchieta, misionero incansable y apóstol del Brasil, bendice a tu ciudad natal, San Cristóbal de La Laguna, a nuestra Diócesis Nivariense y al Archipiélago Canario.

Inflamado por la gloria de Dios, atravesaste el océano Atlántico y entregaste allá en el Nuevo Mundo tu vida en la promoción de los indios, predicando a Cristo y haciendo el bien: Que el legado de tu ejemplo fructifique en nuevas vocaciones, nuevos apóstoles y nuevos misioneros en nuestra tierra.

Profesor y maestro: bendice a nuestros niños, nuestros jóvenes, y nuestros educadores canarios. Poeta y literato, inspira a los escritores, artistas y comunicadores.

Consolador de enfermos y afligidos, protector de pobres y desamparados: te encomendamos aquellos que más lo necesitan y sufren en nuestra sociedad.

Ayuda también con tu intercesión a las familias y comunidades y orienta a los que gobiernan los destinos de nuestra tierra y de las naciones.

Y tú, que tanto veneraste a María Santísima, alcánzanos la gracia de una tierna devoción a nuestra Madre y la gracia de ser iluminados por su Hijo, Jesucristo, el mismo ayer, hoy y siempre. AMÉN.