Las campanas de las iglesias de la diócesis repicaron a las 13 horas en señal de júbilo y gratitud por la canonización
del Padre Anchieta.
En La Laguna se realizó una ofrenda floral tanto en la casa de Anchieta como en el monumento que está en la glorieta de entrada en la ciudad.
En la ofrenda de la Casa de Anchieta estaban presentes junto a un grupo de ciudadanos, tanto el obispo como el alcalde de la ciudad, miembros de la corporación municipal y de la Hermandad de Caballeros de Anchieta.
El alcalde dio gracias al Papa Francisco por haber hecho realidad algo que “llevaba mucho tiempo esperando esta ciudad, yo creo que Canarias y Brasil”. También dio gracias al obispo y a la Hermandad en la persona de su hermano mayor.
El Obispo, por su parte, dio las gracias también a la Hermandad, al tiempo que afirmó que había enviado un telegrama de agradecimiento al Papa por la canonización. Álvarez expresó su deseo de que “la figura de Anchieta adquiera una mayor relevancia”. “Su modo de vivir, su estilo en el trato a las personas, su fe, siguen siendo valores permanentes en la historia de la Iglesia y tienen que ser ejemplares y estimulantes”- sostuvo. Igualmente señaló que San José de Anchieta trabajó desde antes de cumplir 20 años en tierras brasileñas por el bien de aquellas personas a las que consagró su vida buscando el bien de ellos por encima de todo.