Es tiem­po de Na­vi­dad, es tiem­po de ale­gría, es tiem­po de ce­le­bra­ción: ¡nos ha na­ci­do un Sal­va­dor, el Me­sías, el Se­ñor! (Lc 2,1-14). 

En me­dio de la no­che na­ció Cris­to, la luz del mun­do, la gra­cia de Dios para to­dos los hom­bres. Que haya si­tio para Él en nues­tro co­ra­zón.

La Navidad «es el Dios grande que se hace pequeño, y en su pequeñez no deja de ser grande. Y en esta dialéctica lo grande es pequeño: es la ternura de Dios. El grande que se hace pequeño y el pequeño que es grande. La Navidad nos ayuda a comprender esto: en ese pesebre … el Dios pequeño. (Francisco, obispo de Roma)

Desde estas herramientas de comunicación de la diócesis Nivariense les deseamos:

¡Fe­liz Na­vi­dad!