Este pasado lunes 27 de enero, el Instituto Superior de Teología (ISTIC) y el Seminario Diocesano, celebraron la festividad de Santo Tomás de Aquino.

Por tal motivo, el obispo presidió la Eucaristía en la capilla del Seminario. Terminada la Misa, tuvo lugar la entrega de reconocimientos a los alumnos que han culminado sus estudios. Seguidamente, se procedió a un emotivo acto.  El nombramiento del Salón de Actos del Seminario Diocesano como Aula Magna Lucio Enrique González Gorrín.

José Manuel García Matos, director del ISTIC, recordó la figura del sacerdote D. Lucio, como le conocía todo el mundo. “Era una persona que tenía autoridad, avalada con evidencia con su coherencia de vida. Una autoridad que no era la simple condición del poder de mando, sino el reconocimiento de una capacidad. La de hacerse respetar y el reconocimiento de ello por los otros. En ningún momento estaba asociada al ejercicio de poder que se impone a la fuerza o al mando. Esto lo supo hacer D. Lucio con quienes fuimos sus seminaristas. Hoy día, se hace difícil encontrar a alguien con quien dialogar tanto y bien con la diversidad, con la diferencia. Y creo que por dos razones. Una, porque su opinión no solo la respetaban, sino que la valoraban. Y la segunda razón, por sus convicciones, que eran tan firmes que nada las podía tumbar”.

El obispo también quiso resaltar diversas facetas de la vida de D. Lucio. “Su manera de hacer pastoral fue muy cercana. Pero, como sabemos, aparte de su trabajo parroquial, ejerció un gran trabajo en la diócesis en la promoción del movimiento de jóvenes “Hombres Nuevos”, “Cursillos de Cristiandad”, el movimiento de “Familias Cristianas”, etc. Es decir, fue un hombre de un celo apostólico y pastoral encomiable, que mantuvo hasta el último momento. De hecho, se desmayó cuando se estaba revistiendo para celebrar misa. Como se suele decir, murió con las botas puestas. Además, siempre tuvo un gran desprendimiento de sí mismo. Tanto fue así que dejó todos sus bienes al Seminario, con lo que demostró un enorme apego a la gloria de Dios y a este centro  por encima de cualquier otra consideración”.

Cabe señalar que el próximo jueves 30 de enero, a las 19:00 h., en la capilla de la Universidad de La Laguna, (Campus central), tendrá lugar la celebración de la Eucaristía por el eterno descanso de este querido sacerdote, que durante muchos años fue el responsable de la Pastoral Universitaria.