En esta película se nos cuentan los esfuerzos que hace un hijo para reencontrarse y dignificar a su ya desnortado y
alcohólico progenitor. Así que la película no sólo es un elogio de los lazos familiares y de la restitución de un vínculo filial dañado, sino que también es un canto a la honorabilidad de la tercera edad.
Si algo caracteriza la filmografía del ganador de un Oscar Alexander Payne es su heterogeneidad. Sin embargo, siempre hay un cierto planteamiento humanista que atraviesa casi todas sus películas, como vimos en “A propósito de Smith”, “Entre copas” o “Los descendientes”.
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