
Miles de personas esperaron bajo la lluvia desde hace horas para poder entrar en la Universidad de Nairobi, el lugar elegido por el papa Francisco para celebrar una misa multitudinaria a la que asiste gente de todo el país.
La misa es el acontecimiento más esperado del papa en Kenia y ha creado una gran expectación entre religiosos y fieles, que no han escatimado esfuerzos para estar presentes.
Desde primera hora de la mañana, voluntarios y miembros de la organización lucharon contra la lluvia y el frío para que todo estuviera listo para un oficio que ha congregado a decenas de miles de personas tanto dentro de la universidad como en los alrededores.
Por la mañana, antes de oficiar misa, el papa Francisco mantuvo un encuentro con líderes religiosos locales para promover el diálogo interreligioso y ecuménico como parte del mensaje de cohesión y unidad que predicará a lo largo de su viaje por África.