La Catedral acogió la Misa exequial por el presbítero José Miguel Adán, a las 13 horas de este viernes. El Obispo, Bernardo Álvarez, presidió la Eucaristía. En el templo se encontraban los sobrinos del finado, además de una representación de distintas instituciones públicas y privadas con las que el padre Adán tuvo relación.

Álvarez en la homilía hizo un repaso por algunos aspectos de la vida del presbítero fallecido, destacando diversas dimensiones de su rica y fecunda vida, así como algunas experiencias compartidas desde las misas de una en la Catedral, a los momentos de enfermedad del Padre Adán ya en la residencia sacerdotal. El obispo indicó cómo en él se cumplió lo que el apóstol Pablo afirmaba en un texto que se leyó, que el hombre externo se va desmoronando pero el interior se fortalece. Terminó su intervención recordando el pasaje de Hebreos que dice: Acuérdense de sus dirigentes, que les anunciaron la Palabra de Dios, fíjense en el desenlace de su vida e imiten su fe.