Recientemente, en la capilla de las Madres Filipenses, el obispo presidió la celebración de la Eucaristía con la que la comunidad filipense daba gracias a Dios por los 43 años de servicio de la Madre Josefina en el acompañamiento a madres solteras y a sus niños.

La Madre Josefina, que tomó hábito en 1955 en Sevilla, comenzó en 1972 en la casa de los Majuelos. A partir de ahora su nuevo destino será en Sevilla. «Mi padre no quería que fuera religiosa de clausura para no quedarse sin mis besos, entonces le pedí permiso para que al menos me dejara cuidar a niñas de madre que ejercían la prostitución en aquel entonces», señaló la Madre Josefina.