Misa Crismal. El sacerdocio, don que hace Dios a su pueblo

Este Martes Santo se ha celebrado en la Catedral, la llamada Misa Crismal: Principal manifestación de la Iglesia Diocesana. El obispo, Bernardo Álvarez, presidía esta eucaristía en la que concelebraron más de un centenar de sacerdotes venidos de las cuatro islas de la provincia, a los que se sumaron algunos presbíteros de distintos países que durante la Semana Santa colaboran en las parroquias isleñas.

Álvarez comenzó la Misa teniendo un recuerdo emocionado para la diócesis de París y para su pueblo, con ocasión del incendio que afectó gravemente a la Catedral de Notre-Dame. Igualmente invitó a los numerosos sacerdotes a renovar su vocación y las promesas del día de su ordenación, al tiempo que les alentaba a ser cercanos a Dios y a la gente, gastándose y desgastándose, a ejemplo de Jesucristo, por la misión encomendada.

Durante la homilía, el prelado Nivariense subrayó el don que hace Dios a su pueblo mediante los sacerdotes. En este sentido, recordó la figura del Santo Cura de Ars: “Él era muy humilde, pero consciente de ser, como sacerdote, un inmenso don para su gente – aseveró. “Un buen pastor, un pastor según el Corazón de Dios, es el tesoro más grande que el buen Dios puede conceder a una parroquia, comunidad o grupo de fieles y uno de los dones más preciosos de la misericordia divina”.

Para ello, el Obispo les recordó a los presentes que habían sido ungidos y enviados con la fuerza del Espíritu Santo. Citó en este punto el ejemplo de una futura beata, Concepción Cabrera de Armida, «Conchita», la cual decía a su hijo jesuita antes de ser ordenado sacerdote: «Acuérdate siempre hijo mío, que al tener la hostia en tus manos para la consagración, no dirás «este es el Cuerpo de Jesús, ésta la Sangre… sino que dirás «esto es mi cuerpo, esta es mi sangre», es decir, debe obrarse en ti una transformación total, deber perderte en Él, ser otro Jesús».

En la parte final de su homilía Álvarez Afonso pidió a los presbíteros que fueran cercanos y se involucraran en la Misión que se les encomienda, siendo “Curas cercanos, que están, que hablan con todos… Curas callejeros”.

Durante la celebración se consagró el Crisma y se bendijo el óleo de los catecúmenos y de los enfermos. Igualmente, se oró por los sacerdotes fallecidos desde la última Misa Crismal: Francisco Hernández García, el Padre Ignacio Gómez Galtier, Cristóbal R. Pérez Vega y Julio Rosquet García.

Además, este año están celebrando 25 años de ordenados Ángel Jesús González y José Francisco Concepción. Por su parte, cumplen bodas de oro Juan Félix Ávila, Aurelio Feliciano, Sebastián García y Pedro Manuel Francisco.

2019-04-16T14:39:51+00:00