El obispo nivariense, Bernardo Álvarez, tras la misa en el Santuario del Cristo de La Laguna, a puerta cerrada y sin fieles de este domingo 15 de marzo, quiso transmitir un mensaje de esperanza a los diocesanos.

«El Señor no abandona nunca a su pueblo. Tenemos que confiar en sus promesas. Él está con nosotros para ayudarnos a llevar con paciencia y con fortaleza esta situación que estamos viviendo».