Comenzamos esta segunda parte de la memoria agradecida de la vida y misión de la Iglesia Nivariense durante 2018 en Julio.

A mediados de ese mes se izó la bandera de la Virgen en El Paso. Se anunciaba así el arranque de las trienales fiestas en honor de la Virgen del Pino. Por otro lado, en las II Jornadas de coordinadores arciprestales de Catequesis se presentaron los materiales didácticos del catecismo Testigos del Señor, así como los proyectos de Acción Católica y Wasting para preadolescentes.

Juan Pedro Rivero fue nombrado delegado episcopal de Cáritas; comenzaron a hacerse efectivos algunos cambios de párrocos; y, en la ciudad de Nueva York, el arquitecto Alejandro Beautell recibió el galardón Faith & Form por su obra Ermita de Nuestra Señora del Carmen -Stella Maris- situada en el barrio pesquero de El Pris.

Agosto

El mes vacacional por excelencia trajo ofertas formativas y lúdicas. Los palmeros celebraron a su patrona; la iglesia de Guamasa reabrió sus puertas;  varios niños canarios con cardiopatías congénitas junto con sus familias, participaron en la audiencia del papa Francisco; comenzó en el Tanque la VI peregrinación con la imagen de la Virgen del Buen Viaje que culminaría con la coronación canónica de la misma.

Por otro lado, Celso González pasó a ser delegado de Enseñanza y se fueron sucediendo fiestas patronales por todos los rincones de la geografía diocesana.

Septiembre

El nuevo curso pastoral que comenzó tiene como objetivo preferente las periferias existenciales y geográficas. En este segundo año de la fase celebrativa de la Misión, el obispo se reunión con los agentes de pastoral de cada zona, visibilizando así que la Misión la lleva adelante todo el Pueblo de Dios.

A finales de mes se celebró el día de la catequesis y la tradicional Asamblea regional de la Renovación Carismática Católica.

El intenso comienzo de curso dio para más, puesto que los herreños celebraron a su patrona y la diócesis se alegró con la ordenación de dos nuevos presbíteros, José M. Urbina y Esteban Rodríguez. Además, el arzobispo de Panamá, monseñor Ulloa, participó en un encuentro de pastoral juvenil vocacional para compartir el camino del Sínodo y la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud.

Octubre

Fue un mes marcadamente mariano. Los gomeros comenzaron a celebrar su lustral Bajada de la Virgen de Guadalupe que quiso tener un marcado acento misionero en el marco de la mística de la Misión diocesana. Y, la capital tinerfeña y La Laguna acogieron, a modo de pregón del bicentenario de la diócesis, la Visita extraordinaria de la imagen de la Virgen de la Candelaria bajo el lema: María nuestra misionera ayer y hoy. Amplia y variada fue la oferta pastoral que se vivió esos días.

Por otro lado, El obispo Nivariense se reunió con los delegados diocesanos y los vicarios. Fue un espacio para acompañar el servicio que vienen desempeñando los distintos departamentos pastorales, así como compartir las respectivas programaciones para este curso pastoral, así como mejorar la coordinación y las sinergias de las distintas delegaciones y la vicaría general.

 

Noviembre

Entre el día de la Iglesia Diocesana y la Jornada Mundial de los pobres, se tuvo en no pocas realidades   pastorales la llamada “semana de las periferias”. En este sentido, se fueron desarrollando algunas iniciativas encaminadas a favorecer la reflexión, la solidaridad y el valor de lo común. Asimismo, se invitó a detectar las periferias existenciales más urgentes de las parroquias.

Después de 15 días de peregrinación con ambiente misionero, volvió la imagen de Nuestra Señora de Buen Paso a su templo; en Güímar se vivió la II peregrinación lustral de Nuestra Señora del Socorro; Cáritas desarrolló su  Asamblea Diocesana y la Escuela de Formación Social.

Este mes hubo una importante oferta formativa como la Semana de Teología que abordó  el tema de “sexualidad humana, identidad de género, ética sexual”, al tiempo que comenzaban las sesiones mensuales de la Escuela de Evangelizadores S. José de Anchieta.

Diciembre

2018 concluía con la celebración de la Sagrada Familia y la bendición del obispo de las madres embarazadas en una celebración tenida en la Catedral.

Por otro lado, los herreños recibieron gratamente el traslado de la imagen de la Virgen de los Reyes a la parroquia de la Concepción por obras en el Santuario, mientras en La Gomera la patrona retornaba a su morada habitual de Puntallana.

Por su parte, el obispo Nivariense intensificó su presencia y visitas a distintos centros sociales con ocasión del Año de las periferias. Una voluntaria tinerfeña de Manos Unidas participó en Polonia  en la Conferencia sobre Cambio Climático; y en la parroquia de Santa Úrsula Mártir, en el norte de Tenerife, se vivió la celebración de acogida de la Luz de la Paz de Belén.