La Villa palmera de Mazo amanece con sus tradicionales arcos y alfombras que indican
que hoy allí es el Jueves del Corpus. La Eucaristía seguida de procesión será a las 18.30.
Reproducimos el saludo del párroco, Miguel Jesús Guerra, en el programa de esta celebración, que tiene una importante singularidad en esta localidad.
“DUC IN ALTUM”
No sé lo que habrás pensado al leer el título. Intentando que llamase la atención lo puse en latín. Es una frase del evangelio de Lucas, que significa “REMA MAR ADENTRO”. La dice Jesús, dirigiéndose a San Pedro, que era pescador, al invitarle a abandonar la orilla, (que en cierto modo significa lo conocido, lo de siempre, lo seguro), y así adentrarse en la profundidad del mar (con lo que esto significa de inseguridad, de desconocido). Lo puse porque quería compartir algunas reflexiones:
SIEMPRE, REMA MAR ADENTRO, NO TENGAS MIEDO DE CONOCER A JESÚS. Sí, no te quedes con lo aprendiste hace tiempo, o con lo que veas en programas de Discovery Max, o con los fallos de los que formamos la Iglesia. Atrévete a leer el Evangelio, no le huyas al silencio en el que te espera para decirte con ternura “Tú eres importante para mí, morí por ti, para que seas feliz y eterno, estoy contigo todos los días hasta el fin del mundo”. Busca al crucificado, que resucitado, camina a tu lado porque quiere ser tu luz, tu fuerza, tu consuelo, tu salvación. Conócele en su presencia en la Palabra de Dios, reconócelo en su presencia eucarística, encuéntralo en medio de la comunidad eclesial reunida en su nombre, síguelo en la vida, sírvele en su presencia en todo hombre y mujer, especialmente en los más pobres, en los que sufren.
EN ESTOS AÑOS, REMA MAR ADENTRO, NO TENGAS MIEDO DE DEJAR LA ORILLA. Sí, pueblo de Dios que camina en Villa de Mazo. Hay que seguir al Maestro, y eso implicará a veces dejar la orilla “del siempre se ha hecho así”, la seguridad de estar calentitos dentro, pendientes de flores y manteles, con los que piensan igual, para salir fuera, en misión, anunciando a Cristo vivo y capaz de dar vida, sirviendo allí donde se necesita, para construir el Reino de Dios. Remar mar adentro a veces será navegar la marejada del fracaso, de reconocer los propios pecados o las propias fragilidades, del rechazo o la incomprensión, con el único salvavidas de la esperanza que da la fe. Y muchas veces navegar sin brújula, porque la realidad está cambiando, y ver los problemas es fácil, pero encontrar la solución, no tanto. Pero encontrando gozo ya en remar mar adentro.
EN ESTOS DÍAS, REMA MAR ADENTRO, PERO NO OLVIDES EL PUERTO DEL QUE SALISTE. Sí, cuando se rema mar adentro el horizonte se amplía. En una fiesta como la nuestra podemos y debemos encontrarnos personas que trabajamos por lo mismo, aunque sea por motivaciones distintas (culturales, tradicionales, religiosas,…). Pero sin olvidar que esté barco que llamamos Fiesta del Corpus Christi, salió como expresión de la fe y el amor a Jesús de nuestros antepasados. Y, físicamente, sigue saliendo, en su momento culmen, del templo, aunque haya dado frutos distintos.
CADA DÍA, REMAR MAR ADENTRO. NO TE CONVIERTAS EN ESTATUA DE SAL EN EL MUELLE. No le tengas miedo a la vida. Atrévete a conquistar tus sueños. Ayuda a los demás a conquistarlos. Sal de tu zona de confort y descubre, que casi con toda seguridad, lo mejor está aún por llegar.
Feliz fiesta a todos y a todas. Nos vemos bregando en el mar de la vida.