El arciprestazgo de Icod de los Vinos vivió recientemente una nueva jornada de encuentro cuaresmal. Tras el Vía Crucis juvenil del pasado viernes por las calles de Los Silos, en esta ocasión fue el turno de la peregrinación que, con el lema En busca de los Remedios, partió desde el exterior de la parroquia de Nuestra Señora de la Luz hasta su homónima de Buenavista.

Un centenar de personas salieron a las 4 de la tarde desde la villa silense para recorrer los casi tres kilómetros que la separan de la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios. Al comienzo del camino se distribuyó entre los asistentes un folleto para propiciar el examen de conciencia previo a la confesión, invitando además a que cada persona recogiera una pequeña piedra durante el recorrido cada vez que se sintiera identificada con algún pecado de los reflejados en el papel, para posteriormente descargarlas al finalizar el itinerario.

Sobre las 4 y media, la comitiva llegaba a Las Canteras. Allí, los fieles de San Bernardo se incorporaban a la peregrinación. Acompañaron también algunos feligreses de las parroquias icodenses de Buen Paso y El Empalme, junto a su párroco, así como Arturo, un joven seminarista que ha estado este fin de semana en los templos del municipio de Los Silos contando su vocación sacerdotal con motivo de la campaña diocesana del Seminario.

Pasadas las 5 de la tarde, la peregrinación culminaba en Buenavista. En la parroquia, ante la imagen de Nuestra Señora de los Remedios, tenía lugar una celebración comunitaria penitencial dirigida por el arcipreste de Icod, Rubén. Unas 200 personas participaron seguidamente del sacramento de la confesión, administrado por buena parte de los párrocos del Arciprestazgo.